“Demasiado respeto”, subrayaba Netzer en su crítica de la primera mitad del partido semifinal. Los jugadores españoles tienen demasiado impresionados a los jóvenes alemanes, y no dan todo lo que pudieran, agregó. “Los españoles pierden el balón. De ahí pueden desarrollarse ofensivas y eso es lo que Alemania debe intentar”.
España apretó en la segunda mitad, adelantando a sus últimos hombres, jugando al fuera de juego y subiendo la velocidad de los ataques. Dos disparos de Alonso fueron señales de advertencia de los que podría venir. Löw reaccionó de manera contundente. Boateng salió al minuto 51 para dejar su lugar a un jugador que podría funcionar como lateral y psible enganche por los costados: Marcell Jansen. A estas alturas, España ganaba todos los duelos individuales en la media cancha, basándose en la prodigiosa técnica individual de Xavi, Capdevila, Villa y compañía.
Hacia el minuto 60, Alemania se encontraba de cara a la pared, soportando arremetidas claras de gol por parte de España. Entraron Marcell Jansen y Toni Kroos, pero la veteranía parecía imponerse.
Alemania tocó a la puerta al minuto 68 con bonita jugada que Kroos remató muy inocente a las manos de Casillas. Dos minutos más tarde vino un saque de esquina de donde surgió Carles Puyol hecho una ráfaga, para superar a un Sami Khedira que llevaba ya algunos minutos derrumbado psicológicamente. El gol dejó congelados a los alemanes, que luego se lanzaron con la furia ausente hasta ese momento.
Nada cambió el curso del encuentro. No fue suficiente. "La selección alemana se mostró demasiado pasiva a la ofensiva", apuntó Netzer. "Hubo muchos balones perdidos y pases equivocados", dijo.
Philipp Lahm, capitán del seleccionado germano, felicitó a la selección española. "Son un equipo muy fuerte. La decepción es enorme", indicó.
Por su parte, el entrenador germano también tuvo alabanzas para La Roja. "Es una decepción y es triste la derrota, pero los españoles jugaron maravillosamente. Nos llevamos este resultado como una lección para este equipo tan joven", concluyó.
España está por primera vez en una final de la Copa del Mundo. Se enfrentará a Holanda y a viejos conocidos como Arjen Robben. Llegará con el impulso muy positivo de este merecido triunfo sobre Alemania y, quizá, lista para escribir su más grande capítulo en la historia del fútbol español.
Autor: Enrique López Magallón/DW

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